Viajar debería ser sinónimo de tranquilidad y disfrute. Sin embargo, imprevistos médicos en el extranjero pueden generar gastos enormes si no estás adecuadamente cubierto. Elegir el seguro de viajero correcto es clave, y tu salud juega un rol central en esa elección.
🩺 No todas las pólizas son iguales
Muchos viajeros creen que cualquier seguro sirve para emergencias médicas. Pero la realidad es que la cobertura varía mucho según tu edad, condición de salud y si tenés enfermedades preexistentes.
• Personas sanas: La mayoría de las pólizas estándar cubren accidentes, hospitalización por enfermedades agudas y repatriación.
• Personas con patologías o condiciones preexistentes: Aquí es donde hay que prestar especial atención. Muchas aseguradoras no cubren enfermedades preexistentes o cubren solo algunas, o lo hacen con un capital mínimo, lo que puede resultar insuficiente frente a los costos reales de atención médica en el extranjero.
¿Qué es una preexistencia?
Se denomina preexistencia a cualquier enfermedad, condición médica, tratamiento o síntoma que ya existía antes de contratar la póliza. Por ejemplo, hipertensión, diabetes, problemas cardíacos o incluso alergias crónicas pueden considerarse preexistencias y afectar la cobertura del seguro.
💰 Los costos de la salud en viajes internacionales
• Una simple consulta médica en algunos países puede costar cientos de dólares.
• Una hospitalización puede superar fácilmente los 50.000 USD, y en casos graves los gastos ascienden a 100.000 USD o más, dependiendo del país.
• No contar con la cobertura adecuada puede significar tener que pagar todo de tu bolsillo, generando estrés y muchas veces comprometiendo tu salud si no podes afrontar los costos.
✅ Claves para elegir el seguro adecuado
1. Revisá si cubre tus preexistencias
• Consultá con tu aseguradora si la póliza cubre tu enfermedad o condición específica.
• Si no está cubierta, averiguá si hay opciones adicionales que amplíen la cobertura o compañias diferentes.
2. Compará los montos máximos de cobertura
• Atención médica, hospitalización, traslado médico y repatriación.
• Asegurate de que sean montos suficientes para el país al que viajás.
3. Fijate cómo funciona la asistencia médica
• Algunas pólizas te obligan a esperar a que la aseguradora te envíe un médico o te indique dónde atenderte.
• Otras te permiten elegir libremente el centro de salud o médico de tu preferencia.
• Verificá si al momento de solicitar atención médica a tu seguro te atenderán telefónicamente en tu país de origen o si dependerás del idioma local, especialmente en países donde el idioma puede ser una barrera.
4. Evaluá coberturas adicionales
• Cancelación de viaje, pérdida de equipaje, retrasos o asistencia legal.
• Pueden ser útiles, pero nunca deberían reemplazar la cobertura médica.
5. Leé la letra chica
• Identificá exclusiones, límites por enfermedad crónica y períodos de carencia.
• Cada aseguradora define de manera diferente qué se considera “preexistencia”.
6. Consultá con tu corredor de seguros
• Un profesional puede orientarte según tu historial médico, edad y destino.
• Te ayuda a evitar sorpresas y a elegir la opción que realmente te proteja.
🔑 Reflexión final
Elegir un seguro de viajero no se trata solo de precio. Se trata de tranquilidad y protección real frente a lo inesperado, especialmente si tenés condiciones de salud previas. Revisar cómo funciona la asistencia médica y la cobertura de tus preexistencias te evita inconvenientes y gastos enormes en el extranjero. Invertir en la cobertura adecuada es invertir en tu seguridad y en tu viaje.